Título: Como agua para chocolate
Páginas: 216
Publicado originalmente en la editorial Debolsillo
*Puede contener spoilers de la historia al tratarse de una reseña académica
“Tita nació llorando de antemano, tal
vez porque ella sabía que su oráculo determinaba que en esta vida le estaba
negado el amor”. Tal vez sea una de las frases más conocidas que caractericen
la historia trágica de amor de Tita y Pedro. Laura Esquivel rompe los esquemas
con esta novela en la que el verdadero protagonista es la cocina. Estructurada
en doce meses con sus respectivas doce recetas culinarias nos narra la historia
de Tita que está enamorada de Pedro desde su juventud pero que tiene que
renunciar a él para cuidar a su madre hasta que ella muera. Pedro se ve forzado
a casarse con Rosaura (la hermana mayor) para estar cerca de Tita. La cocina va
a ser el lugar en el que Tita se sienta libre de esta imposición familiar tan
estricta. También una forma de evadirse de la cruel realidad que le ha tocado
vivir. Además de su novedosa estructura, el realismo mágico también va a ser el
verdadero protagonista de la novela.
Los alimentos elaborados por Tita
contienen sus sentimientos. De ahí que cuando realice esa receta de codornices
con pétalos de rosas, su hermana Gertrudis abandone el hogar familiar y se
libere de esas cadenas que le han sido impuestas por su madre. Este es sin duda
el personaje más liberal en la obra, ya que consigue su libertad y lucha por el
pueblo mexicano convirtiéndose en un ejemplo a seguir. Rompe el orden social
que se le ha impuesto junto con las convecciones, algo que también va a hacer
Tita cuando se marche a casa del médico tras acusar a su madre de la muerte de
su sobrino. Se comienzan a fragmentar esas ataduras conforme avanza la
narración. John le confiesa a Tita que “todos tenemos en nuestro interior los
elementos necesarios para producir fósforo”.
También en el final, en el que los
protagonistas pueden estar juntos y mueren de pasión amorosa alcanzando
finalmente la felicidad que se les había negado. La muerte parecer ser una vía
de escape para los amantes como sucede en Romeo y Julieta de Shakespeare. Sin
bien es cierto que hay un momento en la obra en el que Pedro viola a Tita y la
autora lo muestra de forma muy sutil: “Pedro, sin responderle, se acercó a
ella, apagó la luz del quinqué, la jaló hacia donde estaba la cama de latón que
alguna vez perteneció a Gertrudis su hermana y tirándola sobre ella, la hizo
perder su virginidad y conocer el verdadero amor”. Acto que no llega al
comprender el lector, ya que creía que el amor entre los protagonistas era puro
y sin ningún tipo de violencia.
Es importante el momento histórico en
el que se desarrolla la trama de la novela: durante la Revolución Mexicana. El
pueblo se encontraba divido en dos bandos. Parece ser un reflejo de lo que
podemos ver en esta familia que se encuentra divida entre las tradiciones
familiares y la libertad hacia la novedad. Mamá Elena representa el
conservadurismo (la dictadura del país) y Tita y Gertrudis la revolución y la
libertad. Es destacable que la madre quiera dar ejemplo a sus hijas cuando ella
misma no lo hace porque engañó a su marido y fruto de su infidelidad sea una de
sus hijas.
“Yo no sé por qué a mí nunca me han
quedado como a ella y tampoco sé por qué derramo tantas lágrimas cuando las
preparo, tal vez porque soy igual de sensible a la cebolla que Tita, mi tía
abuela, quien seguirá viviendo mientras haya alguien que cocine sus recetas”.
Hola! La película me gustó mucho pero nunca he leído el libro, a lo mejor algún día me animo. Muy buena reseña.
ResponderEliminarUn saludo!
Este libro no me llama mucho la atencion, no creo que lo lea.
ResponderEliminarSaludos
No sé, a mí no me gustó demasiado, quizás porque el género del realismo mágico no sea lo mismo :/
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